miércoles, 24 de septiembre de 2008

"...tu corazón es una fragua." UN POEMA DE NADJA ZENDEJAS

"...tu corazón es una fragua."
UN POEMA DE NADJA ZENDEJAS
—escrito en enero de 1999, cuando Nadja tenía seis años—


Mario Santiago Papasquiaro (diciembre 1953-enero 1998)
Hola, papá Mario Santiago
Me dices naranja loca, mi amor.
Jugando a los poetas,
leyendo los poemas de los duendes,
de las hadas y las tristezas.
Las cascadas son una aventura de agua,
la flor de tu corazón es una fragua.


Para papá, de Nadja
Tu naranja loca


(Gigantones agradecimientos, Nadja, por ceder a nuestro blog tu bello y tan especial poema. ¡Grande, Nadja!)







viernes, 12 de septiembre de 2008

THE FALL —una foto de Labarca Rocco—



THE FALL
—UNA FOTO DE LABARCA ROCCO, ALIAS EL OJO—



Labarca Rocco, El Ojo, es un fotógrafo de excepción. Ya antes hemos hablado sobre este tío: un Poeta, un poeta que "escribe" con su cámara o, mejor dicho, escriVE, porque es eso, su capacidad para ver allí donde otros no vemos, su poético-patológico-obsesivo-lúcido-esquizo-blablá y etcétera o exceterrador mirar. ¡¡¡MALDITO!!!! Lo vuelvo a decir, tanto desvelo de uno a veces, tanto buscar uno a veces o muchas o tantísimas veces "la" palabra que alcance para o se acerque a LA Palabra, y viene él, El Ojo, maldito Labarca Rocco y con un ¡click!, con ese merísimo eco del Big Bang logra los mejores poemas. Cómo se engrupe a la Palabra, cómo la seduce, cómo la conquista. La consigue, la agarra, la posee, la penetra, le besa los senos, le lame el ombligo, la sodomiza, la culea, le hace nanais, le arregla el pelito, le dice cositas cursis o cachondas, qué sé yo, a LA Palabra, pero el caso es que no sólo la vislumbra, la ve clarita en toda su desnudez. Vaya a saber uno qué podría hacer él con la Palabra, ya que la VE —VE a saber tú— y ya que la palabra se entrega como perrita o gran perra enterita para él y su mirada entretiernaylascivaentresantaydiabla... El Ojo, ese tío apellidado Labarca Rocco, la Barca en la Roca, el que la abarca a rock'n'roll, a click tras click. Un mago, no/ el sombrero del mago, no/ el conejo del mago, no/ porque sí, todo eso, nada más, sobre todo nada menos. Labarca Rocco es un lujo. Un Artista, sí, lo escribí bien, con esa mayúscula A con forma de casa, con una sola ventana en forma de triángulo: desde ahí mira El Ojo.


Hace unos días, me envió esta foto, la de LA CAÍDA. La Hormiga de Albert Camus. En realidad, la Hormiga Camus. La Hormiga S11, como me dijo él, "THE GROUND ZERO ANT" entonces, digo yo. A ver, pongamos las cosas en su lugar: esta foto es una Obra Maestra. No les quepa duda: toda la Historia Colectiva de ese lugar común nombrado Hombre Contemporáneo y la Historia Individual de alguno de nuestros días están presentes en esa imagen, en esa fracción de una fracción eterna capturada por El Ojo. Todos los dioses y todos los basureros del mundo; todos las/los SUPERTARS y todos los pobres huevones marcadores de paso están en esa foto; toda lo que circunda la literatura inconclusa de Kafka, el más grande, el gran "..." del siglo XX; todos los puntos de vista, todos los ríos que van a dar al mar y todos los ríEs que van a dar al Mal. Esa Hormiga parece que vio a Rocco y se dijo: Lo haré por él, me inmolaré para que él capture y fije mi testimonio, mi protesta, mi denuncia, mi pancarta de mundo, mi puteada de aire, mi triste condición de hormiguita sudamericana en un paisito triste y miserable y agrandado llamado como un ají que (en este caso) NO pica (O QUE DEJÓ DE PICAR HACE BASTANTE RATO: este país se rasca, pero no porque pique, se rasca por inercia no más): CHILE. Y Labarca Rocco y la Hormiga, El Gran Ojo y el Inmenso Insecto nos llaman al silencio, a la reflexión, a quedarnos absortos en la contemplación de la Imagen y su carga de símbolos y babas y semen y óvulos y sangre y tierra y hojitas secas y plástico y metal y calzones y calzoncillos y ositos de peluche y pistolas y boletos de micros y tajos y atajos y voces y piernas que se abren y puertas que se cierran y un viceversa y hormigas que caen y dejan de caer y hormigas que caen y dejan de caer y hormigas que caen y dejan de caer y seguirán cayendo y hormigas llevadas por el viento y reclamadas por la gravedad y antenitas que miran hacia el lente de una cámara y un guiño en pleno corazón que sólo vio el fotógrafo... y mucho más.

THE FALL es una Obra Maestra. Labarca Rocco es un Maestro, uno que —como todos aquellos pocos que DE VERDAD lo son— es humilde. Él sabe, porque este maldito aparte de maldito es muuuuuy inteligente, él sabe que lo que hay que hacer es HACER, que la "pega", el "curro", la "chamba", en fin, es finalmente la que habla, la que nos defiende y/o nos condena y la que tiene sobre todo los gestos y los hechos.

¡Click!, un sonido que dura lo que dura todo en esta vida.

K. Ramone

domingo, 7 de septiembre de 2008

DELILAH: UN FEMICIDIO EN EL INSCONSCIENTE COLECTIVO

video
DELILAH, ESTA CANCIÓN DE TOM JONES QUE LLEVAMOS TARAREADA EN NUESTRO INSCONCIENTE (ALGUNOS, COMO ES MI CASO, DESDE PEQUEÑOS), ES EN REALIDAD UNA CANCIÓN QUE, DE HABER SIDO ESCRITA EN CHILE, PODRÍA HABERSE LLAMADO "LA MATÉ PORQUE ERA MÍA". EXISTE UNA VERSIÓN "SOFT" EN ESPAÑOL; SIN EMBARGO, LA LETRA ORIGINAL, LA DEL ÉXITO ORIGINAL, ES ASÍ DE FUERTE (no les mentiré, me gusta cantarla, me gusta oìrla, por una cuestión de oreja, de poesía —que adquiere ropajes desde el ángel hasta Jack the Ripper—, me gusta aun sabiendo lo que canto...nadie podrá matarme por escuchar y degustar una canción con tamaña letra, plena de literatura tipo Ellroy):
Delilah
Tom Jones(Traducción de K.Ramone)

Vi la luz
la noche que pasé inadvertido por su ventana
vi las vibrantes sombras de amor en su persiana
era mi mujer
cuando me engañó
vigilé y perdí el juicio
mi Delilah
por qué Delilah
me daba cuenta que esa chica no era buena para mí
pero estaba perdido como un esclavo que hombre alguno podía liberar

al amanecer cuando el hombre se marchó
yo estaba esperando

crucé la calle hacia su casa y ella abrió la puerta
estaba ahí de pie riendo
sentí el cuchillo en mi mano
y no rió más
mi Delilah
por qué Delilah

así que antes de que vengan a derribar la puerta
perdóname Delilah
ya no podía soportar más

estaba ahí de pie riendo
sentí el cuchillo en mi mano
y no rió más
mi Delilah
por qué Delilah

así que antes de que vengan a derribar la puerta
perdóname Delilah
ya no podía soportar más
perdóname Delilah
ya no podía soportar más